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1.- Introducción
En el territorio donde nace el condado de Castilla va
a surgir una nueva lengua que posteriormente va a conocer
una rápida expansión en el resto de la península
Ibérica y de ahí se extenderá por
gran parte del mundo.
Vamos
a tratar de estudiar aquí de dónde procede
el castellano y qué influjos recibió, estudiando
principalmente la variedad burgalesa que es la que posteriormente
se va a imponer a las otras hablas castellanas.
2.- Sustrato prerromano
La Hispania prerromana no tenía una lengua única.
Son varias las lenguas que se hablaban, entre las cuales
estaban las lenguas íberas, las lenguas celtas,
la tartésica y las lenguas similares al vasco habladas
en la cornisa cantábrica con límite en Galicia.
Únicamente
el vasco se ha conservado hasta ahora. Del resto de las
lenguas se conocen sus alfabetos, multitud de palabras
y su fonología aunque dista mucho aún para
poder traducirlas.
Aún
con este desconocimiento se pueden conocer las influncias
que estas lenguas han tenido en la forma de hablar del
castellano actual. Veamos algunos ejemplos:
Rasgos
fonéticos
1. Tendencia
de hacer desaparecer la /f/ inicial latina previa aspiración.
Parece que es debido a un sustrato de la zona cantábrica,
ya que en el vasco también aparece. Un ejemplo:
del latín /fílio/ > /fizo/ > /hízo/
> /íxo/ es decir 'hijo'.
2. Ausencia
del fonema /v/ fricativo labiodental. Parece que este
fonema existió en el castellano antiguo pero nunca
en su zona de origen entre Burgos, Cantabria y Vasconia.
Tampoco existe en el vasco.
3. La
existencia de cinco vocales con tres grados de apertura
se debe al sustrato celtíbero y cantábrico
(el vasco comparte esta característica con el castellano).
Sin embargo los siete fonemas vocálicos del latín
hablado en Hispania /i e a o u é ó / se
conservan por ejemplo en el catalán.
4. El
castellano tiene dos fonemas vibrantes: el simple /r/
(pera) y el múltiple /r/ (perro). En posición
inicial, el castellano sólo reconoce el fonema
/r/ múltiple, que puede ser parte del sustrato
celtíbero o ibérico. En vasco se necesita
una vocal delante para pronunciar /r/ múltiple.
Es por eso que en el castellano preliterario aparecen
dobletes con la misma semántica: ruga / arruga,
rancar/arrancar, etc.
5. La
lenición céltica, que consiste en la indiferenciación
de fonemas oclusivos sordos intervocálicos, sonorizándolos.
Por ejemplos parecen dobletes léxicos como peregrinus
y perecrinus, perpeduo y perpetuo, aucustinus y augustinus.
6. De
procedencia celta es también la palatalización
del grupo latino /kt/ hacia /it/ o /ch/. Por ejemplo del
latín NOCTE a /nóche/ y /noite/, del latín
FACTUM a /hecho/ y /feito/.
Rasgos
morfológicos
En las
lenguas celtíberas, los sustantivos terminados
en -o tenían como desinencia de plural -os. Puede
que por esto en Hispania desapareciera el nominativo plural
del latín acabado en -i y quedase como forma única
el -os.
También
la técnica de formar palabras derivadas añadiendo
en algún lugar de la palabra primitiva un incremento
vocálico átono, por ejemplo una vocal a.
Así de palabras primitivas como lampo, cieno y
casca tenemos relámpago, ciénaga y cáscara.
Rasgos
léxicos
Existe
una gran cantidad de palabras que proceden de las lenguas
prerromanas, sobre todo referidas a la vida rural y a
la naturaleza: sustantivos referidos al terreno, nombres
de árboles o plantas, nombres de animales,etc.
Sirvan como ejemplo las siguientes: abarca, artiga, aulaga,
barda, barraca, barranco, barro, carrasca, cueto, charco,
galápago, manteca, nava, perro, rebeco, silo, sima
y toca. Pero no sabemos de qué lengua prerromana
pueden provenir.
Sin embargo
si se sabe que palabras como barranco, carrasca, lama,
gándara y nava proceden de la lengua ibérica.
- Palabras de origen celta.
Otras
palabras prerromanas tienen un claro origen celta como
nombres de terreno (berrueco, páramo, balsa, losa,
légamo, olca), nombres de plantas (abedul, aliso,
álamo, beleño, berro), nombres de animales
(puerco, toro, garza, rodaballo), de vestimenta (braga,
calzón) y otras como colmena, gancho, amelga, berrendo,
cantiga, baranda, tarugo, gorar, estancar, tranzar, virar...
Los escritores
romanos afirman que lancea (lanza), arrugia (arroyo),
cusculiu (coscojo) y gurdus (gordo) eran palabras hispanas.
También es probable que el latín tomara
como préstamo palabras indígenas de productos
que se obtenían en la Península Ibérica:
plomo, galena, minio, sobral, estepa.
- Palabras de origen vasco.
Son palabras
como izquierdo (ezquer), ascua, socarrar, chabola, pizarra,
zumaya, chaparro, boina, chistera, zamarra, narria, laya,
cencerro, gabarra, aquelarre y órdago.
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