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3.- Fernán González, conde de Castilla y Álava (c. 931-c.944)
Primeras apariciones documentales
Estos son los primeros testimonios documentales sobre el
mandato de Fernán
González como conde de Castilla:
-
18-III-932,
Velasco González y Fernando Gustioz, caballeros
de la zona de Salas de los Infantes, hacen
una donación al monasterio de San Cristóbal
de Vallegimeno.[CarArl pag.37]
-
1-V-932, Juicio entre el abad Esteban
de San Pedro de Cardeña y los vecinos de
Villayuda, Quintanilla y Castañares por el control del agua del arroyo Castañares. Estuvo
presidido por el mismo Fernán González. [BCG,
p. 213].
-
23-V-932,
Assur González y sus hijos Gonzalo
y Munio entregan una iglesia a San
Pedro de Cardeña. aparece
también confirmando el rey Ramiro II. [BCG,
pp. 333-334]
-
28-V-932,
Iñigo Sánchez y su mujer
Jimena se hacen familiares del monasterio
de San
Pedro de
Cardeña.[BCG,
p. 49]
-
26-VII-932,El
rey Ramiro
II y el conde Fernán
González asisten a la profesión religiosa de Vigila,
probable hijo del anterior conde de Álava,
Munio Vigilani o Vela, en el monasterio de
San Pedro
de Tejada. Vigila dona la iglesia
de San Román de Tovillas, en Valdegovia.
[HCC, t. III, núm.
122]
Este último
documento es el más interesante para nuestro
estudio pues está confirmado con la siguiente
frase: "Primo anno regni sui Ranimiri
principis in Legione; Fredenandus comes in Castella
et in Alapa". Junto con otra carta de San
Millán de la Cogolla, también del 932, que
dice que el noble alavés Sarracín Gutiérrez
con sus hermanos vende al abad entre otras
cosas una tierra en Salinas de Añana "contigua
a otra que es propiedad de nuestro señor,
el conde Fredelando".
Ambas cartas
confirman que en la persona de Fernán
González se
vuelven a unir la gobernación de todos los
territorios castellanos, Lantarón, Cerezo,
Burgos... y además el condado de
Álava. Nos encontramos por tanto con que
en apenas un año el señor de Lara se va a
convertir en el gobernador de toda la marca
oriental del reino de León, sin ningún tipo
de contrapeso en dicho territorio y con la
confianza plena del rey. Es posible que esta
maniobra regia se deba a los cambios que
se estaban produciendo más al sur, donde
desde el 929 'Abd
Al-Rahman III se había
proclamado califa.
Relaciones matrimoniales entre León, Castilla y Navarra
El reino de Navarra tiene en esta época un
protagonista en la persona de la reina Toda,
segunda esposa de Sancho
I, regente del reino debido a la minoría de edad de su hijo García.
La situación de su pequeño reino le obligó a tratar de buscar alianzas
matrimoniales con el resto de las entidades políticas que le rodeaban.
Sus primeros movimientos fueron encaminados
a fortalecer su alianza con el reino de León y asegurar cierta preeminencia en el condado
de Álava.
Su hija Onneca o Iñiga se casó con el rey
leonés Alfonso
IV firmamdo así una estrecha alianza entre ambos reinos.
Su hija Sancha se casó
con el rey Ordoño II en el 924 poco antes
de morir. Después se unió con el recién nombrado
conde de Álava, Álvaro Herrameliz el cual tras
la guerra civil del 931 fue despojado de sus dominios y probablemente también murió. Un nuevo
matrimonio va a unir a Sancha con Fernán González quizás
en el 932, ya que en una carta de donación al monasterio de San Pedro de Cardeña del
13-VIII-935 aparecen el conde y sus esposa junto con sus dos hijos Gundisalvo Fredinandiz y Sancius
Fredinandiz.
Otra hija llamada Velasquita se casó con un
conde de Álava, Munio o Nuño Vela en torno
al 924 o 925. Este conde parece que murió poco después
y fue sucedido por Álvaro Herrameliz. Siguiendo
las indicaciones maternas se volvió a casar con Galindo, hijo del conde Bernardo de Ribagorza;
y aún tuvo un tercer esposo, Fortún Galíndez,
que fue gobernador de Nájera entre 928 y 973.
El ascenso de Ramiro
II al trono leonés supuso un golpe a esta política matrimonial
navarra pues para Toda represento que sus dos yernos,
Alfonso IV y Álvaro Herraméliz eran desbancados del poder. Sin embargo supo
de nuevo tejer la red y logró que otra hija, Urraca,
se casara con Ramiro
II, una vez que éste renunció a su matrimonio con la gallega Adosinda por ser
pariente suya. El matrimonio también se debió
contraer en torno al 932, siendo la primera aparición documental de la nueva reina
en el 934.
Tras todo este manejo político tenemos una estrecha alianza
entre leoneses y navarros además de una enorme
influencia de la reina Toda sobre los asuntos
del reino de León ya que su rey y uno de
sus condes más poderosos, el castellano,
son yernos suyos.
Contexto histórico: Ramiro II y el califa 'Abd al-Rahman III
En
agosto del 932 'Abd
al-Rahman III logró
acabar con todos los movimientos de rebeldía
que desde fines del siglo pasado se habían
extendido por todo al-Ándalus. Fue la siempre
rebelde ciudad de Toledo la última en caer
a pesar de los apoyos que siempre habían recibido
desde el reino de León.
Una
vez reestablecido el orden en la Marca Media,
'Abd al-Rahman vuelve sus miras hacia el objetivo
de la frontera del Duero que desde el 912 era
la posición más meridional del reino de León
con la excepción de la zona portuguesa, donde
estaba algo más al sur, en el río Mondego.
En
la primavera del 933, desde la importante base
de Medinaceli un ejército cordobés amenazó
Osma y San Esteban
de Gormaz. La acción conjunta
del conde castellano y el rey leonés logró
parar este embite que va anunciar el inicio
de un período de continuos ataques contra esta
posición estratégica que no acabará hasta
el siglo XI. Quizás como respuesta a este ataque,
Ramiro organizó una razzia contra la fortaleza
de Mayrit (Madrid) a la que también acudió
Fernán González. La ciudad fue tomada así como
su castillo, mandado edificar en tiempos del
emir Muhammad
I. Sin embargo tras obtener el
botín correspondiente se abandonó la posición
que pronto fue retomada por los cordobeses
poniendo al frente al cordobés Ahmad ben 'Abd
Allah ben Yahya al-Laythi.
El
conflicto se reanuda al año siguiente. Los
cordobeses vuelven a acechar Osma, esta vez
con mayor fortuna, pues las tropas leonesas
y castellanas se refugian en las fortalezas.
Tras dejar un cuerpo del ejército cerca de
Osma, 'Abd al-Rahman
III prosigue por tierras
de Soria hacia el norte con el objetivo de
atacar el reino navarro. Llegando a Pamplona,
se entablaron negociaciones con la reina Toda
quien se declaró junto con su hijo García vasallos
del califa. Una vez conseguida esta sumisión,
los ejércitos cordobeses se dirigieron por
La Rioja para atacar Álava y luego adentrarse
hasta Burgos, que fue completamente destruída.
Según nos cuentan los Anales Castellanos [ACP],
en su retirada parece que fueron hostigados
por las tropas leonesas a su paso por Osma
causándoles una derrota, que en todo caso no
debió de ser de gran importancia.
Otra
incursión cordobesa en el 936, esta vez a través
de Somosierra, acabó con la muerte del gobernador
de Madrid
antes citado. Mientras tanto la familia dominante
en la Marca Superior de al-Ándalus tramaba
una rebelión contra Córdoba que consiguió el
apoyo de Ramiro
II. Tras la caída de los Banu
Qasí, los Tuchibíes eran los dominadores de
la zona. En el 937 el gobernador de Zaragoza
y jefe de la familia, Abu Yahya ben Muhammad,
pidió tropas auxiliares a León que le fueron
concedidas. Por supuesto, 'Abd
al-Rahman tardó
poco en
atacar a los rebeldes. Primero fue asediada
Calatayud, gobernada por Mutarrif quien murió
durante el asedió. Su hermano Hakam entregó
la ciudad y los castellanos y alaveses allí
concentrados fueron pasados a cuchillo. Poco
después el resto de ciudades rebeldes claudicaron
incluyendo Zaragoza. Abu Yahya fue perdonado
por 'Abd al-Rahman y continuó al mando de la
región.
La batalla de Simancas (939)
'Abd
al-Rahman III es ya un gobernante indiscutido en todo
al-Ándalus, es califa y gran parte del norte
de Marruecos se encuentra bajo su vasallaje.
Su único enemigo está en el norte, en los reinos
de León y Navarra y en el conjunto de condados
aragoneses y catalanes. Pero son sobre todo
los dos primeros los que hasta el momento le
han plantado cara e incluso han realizado
saqueos en territorio musulmán. Ha llegado
el momento de realizar una acción definitiva
que destroce la línea defensiva del Duero y
que concluya con la sumisión de ambos reyes
al poder supremo del califa.
Y es que así
se va a llamar la siguiente acción del
califa,
"la campaña del poder supremo" en
la fuentes
árabes. Un fuerte ejército parte
de Córdoba
hacia Medinaceli en los comienzos del verano
del 939 con 'Abd
al-Rahman III y
su esclavo
Nadja
al
frente. Mientras la alianza de leoneses, castellanos
y navarros se concentra en la frontera del
Duero. Mientras se hacen los preparativos un
fenómeno natural ocurrió que
debió impresionar
a ambos bandos tal y como describen las diferentes
fuentes: un eclipse total de Sol el 19-VII-939.
El ejército
musulmán
avanzó siguiendo el curso del Duero
hasta llegar a la fortaleza de Simancas, donde
instaló un
campamento esperando el inicio del enfrentamiento
con Ramiro II, sus tropas y las de castellanos
y navarros allí reunidas. El 6-VIII-939
se entabló una primera batalla que duró varios
días y acabó en una importante
derrota cordobesa, en parte por los recelos
de los generales ante el mando de un esclavo,
obligando a los musulmanes a retirarse con
grandes pérdidas.
La alianza norteña
persiguió
al ejército musulmán y volvió a
enfrentarse con él, esta vez en un lugar
que suele ser identificado como Alhándega,
el 21-VIII-939.
Fue una batalla
de gran trascendencia, incluso en el resto
de Europa, por la magnitud de la derrota cordobesa.
Los Anales Castellanos Primeros abandonan su
laconismo y se expanden en su explicación [ACP];
los Anales Castellanos Segundos son más parcos
[ACS].
Esta derrota
va a permitir al reino de León reanudar su
labor de reorganización más allá de río Duero
tal y como veremos en el siguiente capítulo.
Discurrir histórico tras la batalla de Simancas (940-944)
A pesar de la derrota cordobesa en Simancas, prosiguen las aceifas contra el reino leonés en el 940. Como respuesta a las mismas los castellanos realizaron una incursión en la primavera de ese año contra Talamanca que no fue afortunada pues las fuentes árabes hablan de la victoria del gobernador Mutarrif ben Din al-Dun y de una aceifa en verano del mismo Mutarrif contra Clunia y Peñafiel.
Sin embargo comenzaron una serie de conversaciones para pactar una tregua entre León y Córdoba que se firmó finalmente en agosto del 941. En esta tregua, por mediación de Ramiro II, también se incluyó al reino navarro. Como consecuencia se liberó a Muhammad ben Hashim al-Tuyibi, en manos leonesas desde la batalla de Simancas. Pero la duración de la paz fue efímera
pues en septiembre de ese mismo año el rey navarro García atacó diversas fortificaciones de la zona de Huesca (Labata, Labiba, Sen y Men).
Y en la primavera del 942 Ramiro II decide ayudar a su cuñado García enviando a Fernán
González a combatir contra al-Tuyibi en Tudela. La expedición fue derrotada el 5-IV-942. Como represalia hubo una nueva aceifa cordobesa contra Castilla entre los días 24-VIII y 26-VIII de ese mismo año.
En julio del 942 los húngaros arrasaron diversas plazas cordobesas del noreste peninsular como Lérida y Barbastro.
Las repoblaciones más allá del río Duero
La victoria de Simancas va a suponer un nuevo impulso en la reorganización del territorio más allá del río Duero. Por el oeste se va a repoblar el valle del río Tormes con gentes de León, destacando en el empeño el obispo Oveco, con
núcleos como Salamanca, Ledesma, Baños de Ledesma, Peñausende, Alhándega, etc. En la parte central es posible que se avanzara hasta Íscar y Olmedo. Y por el este serán dos los protagonistas de esta avanzadilla: Assur Fernández y Fernán González.
El primero, que poco después aparecerá con el título de conde de Monzón, parece que fue el primero en asentarse en Peñafiel para después continuar hasta Cuéllar. El segundo llegó hasta Sepúlveda.
La repoblación de Sepúlveda
Sepúlveda o Septempública esta situada en el cerro de Somosierra sobre las hoces del río Duratón y el río Caslilla, de fácil defensa, va a suponer una cabeza de puente, una avanzadilla meridional para proteger así las zonas de Sacramenia y Montejo. Las noticias de sus repoblación nos las dan varias fuentes: los ACP
nos dan la fecha del 940, los ACS también; el Chronicon de Cardeña dice:"En la era 928 pobló el conde Fernán González a Sepúlvega"; los Anales Toledanos: "Pobló el conde don Fernán González a Sepolvieja. Era 978"; en la Historia Silense: "Fernán González pobló
la ciudad que llaman Septempública".
El conde concedió a la villa un fuero para atraer así a pobladores. Dicho fuero fue sancionado por sus sucesores. El texto más antiguo conservado de este fuero data de 1076. Por desgracia esta primera repoblación va a ser poco duradera, pues las acometidas de Almanzor van a ser desastrosas y van a impedir la consolidación de este movimiento hacia el sur.
La repoblación de Peñafiel y Cuéllar
Es difícil determinar el momento exacto de la repoblación de Peñafiel y quién la realizó. Existe un fuero de Peñafiel que lleva el nombre del conde Sancho pero que aparece firmado por el conde Fernán
González datado el 17-VIII-942. Parece el resultado de interpolaciones posteriores por lo que no nos es posible confiar en él. Sin embargo, otro documento del 943 indica que el conde de Monzón, Assur Fernández realiza varias donaciones en la zonas de Peñafiel y Sacramenia al monasterio de San Pedro de Cardeña.
Por lo tanto, todo parece indicar que esta zona, limítrofe con el Condado de Castilla, tras la batalla de Simancas fue repoblada por Assur Fernández, conde de Monzón, y no será hasta los tiempos del conde Sancho García cuando la zona pase al Condado de Castilla.
Igual o más difícil es determinar las circunstancias de la repoblación de Cuéllar, situada en la zona límite de acción de ambos condes aunque es atribuible con mayor seguridad a los condes de Monzón. Esta primera repoblación, al igual que la de Sepúlveda, acabó durante las aceifas de Almanzor.
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