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1.- El Reinado de Alfonso II (791-842)
Primera parte (791-822)
Primeras repoblaciones en Castilla
A comienzos del siglo IX comienza la repoblación
de las tierras que años más tarde
van a configurar el condado de Castilla. Aprovechando
los momentos de debilidad del emirato de Córdoba,
multitud de grupos de gente van atravesar la cordillera
Cantábrica desde las tierras de Cantabria
y Vizcaya hacia unos territorios en los cuales
no existe ningún tipo de organización
territorial. Van a realizar presuras de terrenos,
a restaurar iglesias y recuperar molinos con el
fin de labrarse una nueva tierra donde vivir.
Parece que estos movimientos migratorios no son patrocinados
por los reyes asturianos, sino que son abades
o familias más o menos poderosas las que
van a protagonizar las primeras repoblaciones.
La situación del territorio no es ni mucho
menos tranquila. Son varias las aceifas musulmanas
que van a tener que soportar y poca la ayuda que
pueden recibir desde la lejana capital asturiana.
Aún así se supone que debieron de
existir varias fortificaciones desde las que avistar
los movimientos musulmanes y tratar de detenerlos
aunque aún persiste la inferioridad de
las tropas asturianas frente a la poderosa caballería
cordobesa.

Figura II-2. Primeras repoblaciones en la zona de Castilla.
Estudiando las cartas de fundación de monasterios
y las confirmaciones reales de las presuras realizadas
por estos pioneros se van a poder distinguir tres
núcleos iniciales de repoblación
que a continuación van a ser estudiados.
- Valle de Mena. Es el año 800 cuando
va a aparecer por primera vez la palabra Castilla
escrita en un documento. Se trata de la fundación
del monasterio de San Emeterio y San Celedonio
de Taranco de Mena (15-IX-800). Estudiando
la carta
de fundación se pueden reproducir
un poco la historia de la repoblación
del territorio del Valle de Mena, en aquel
tiempo diferenciado del territorio de Castilla,
que comprendía la zona en torno a Espinosa
de los Monteros.
La fundación del monasterio de San Emeterio
de Taranco es llevada a cabo por el abad
Vítulo y su hermano Ervigio. Parece ser que los
padres de ambos, Levalus y Momadonna ya había
realizado la repoblación en la zona
de Burceña a fines del siglo VIII.
Pero es ahora cuando sus hijos van a asentar
su dominio en la zona.
Primeramente construyen con sus propias manos la iglesia
de San Esteban en Burcenia (Burceña),
realizando también presuras alrededor
y recuperando varios molinos. Desde allí
pasan el río Ordunte camino de Taranco
de Mena donde fundan el monasterio de San
Emeterio y realizan presuras alrededor incluyendo
los núcleos de Fauzes (Hoz
de Mena) y Ordelione (Ordejón
de Ordunte) entre otros.
Posteriormente se encaminan siguiendo la vía romana
que va entre Iulobriga (Reinosa) y Flaviobriga
(Castrourdiales) hacia el territorio de Castilla,
pasando el monte Cabrío encuentran
las ruinas de una antigua población
romana llamada Area Patriniani, posiblemente
al actual pueblo de Agüera. Allí
levantan la iglesia de San Martín,
realizan presuras en los campos de alrededor
y construyeron molinos en el río.
El centro de este núcleo de repoblación
será el monasterio de San Emeterio
de Taranco. A este monasterio donan Vítulo
y Ervigio todas las tierras que han recuperado
en la carta del 15-IX-800.

Figura II-3. Zona de la acción repobladora del
abad Vítulo y Ervigio hasta el 800.
Un
documento del 11-XI-807 nos informa acerca
de la adhesión de las iglesias de San
Andrés y San Félix situadas en el territorio
de Area Patriniani, entre Pando
y Nozeto (Noceco) al monasterio de
San Emeterio y San Celedonio de Taranco. Estas
iglesias habían sido reconstruidas por
el presbítero Eugenio y sus socios Belastar
y Gersius el Nonna.
- Valpuesta.
El siguiente documento en orden cronológico
está fechado el 21-XII-804. Se trata
de la fundación
del monasterio de Santa María de Valpuesta.
Unos años antes el obispo Juan
había llegado Ualle Conposita
(Valpuesta) encontrando una iglesia abandonada
con la advocación a Santa María
Virgen, la reconstruyó e hizo
junto con sus gasalianes presuras en su entorno.
Esta es la relación se sus adquisiciones:
Sigue por el nordeste pasando por Meuma
(Mioma) hasta el collado de Pineto
(Pinedo), y por lo alto de Penna
llega hasta Uilla Alta. Por el
lado opuesto, ocupa desde Molares
(El Molar) hasta Cancellata,
tomando una calzada que le lleva por el
Ualle de Gaubea (Valdegovia)
siguiendo el Flumenzello (río
Flumencillo) donde encontró unos
molinos.
Pasa luego por el norte de Valdegovia a Lausa
(Valle de Losa) encontrando el pueblo
abandonado de Fraxino de Reanta (Fresno
de Losa y su ermita de Rianta, entre Fresno
y San Martín de Losa). En Fraxino
funda la iglesia de San Justo y San Pastor.
La repoblación se extendía
desde la era de Santa María hasta
Uallilio de Fonte Carrcizeto
(Vallejo de Fonte Carsecedo), y desde
aquí hasta Calzata (Calzada).
En la zona tomó posesión
de los montes y de las fuentes que allí
había.
Desde aquí parten a la repoblación
de Adtonne o Potançar,
actual Valverde de Miranda. Encontraron
varios molinos a las orillas del río
Horone y numerosas iglesias y
ermitas advocadas a San Cosme y San Damián,
San Esteban y San Cipriano, San Juan,
San Pedro y Pablo y San Caprasio.

Figura II-4. Zona de acción repobladora del Obispado
de Valpuesta hasta el 804.
Con estos dominios, Juan
constituyó el obispado de Valpuesta
(804). La constitución de un obispado
en esta época choca contra la política
de la Iglesia de no formar nuevos obispados
sino mantener los ya existentes. Quizás,
el hecho probable de que éste Juan
fuera maestro de
Alfonso II en su exilio juvenil, posibilitó
la fundación de dicho obispado. El
mismo Alfonso
II en otro
documento datado en la misma fecha que
el anterior confirma las posesiones del obispado
de Valpuesta dando más datos toponímicos
para establecer el núcleo original
de este nuevo obispado.
- Núcleo occidental. No solo van a ser clérigos
los repobladores en estos momentos iniciales.
Una carta
de donación del 1-VII-811 nos habla
sobre la donación que Guduigia hace
al recién fundado monasterio de San
Vicente y San Cristóforo de Fístoles.
Incluye en su donación el propio monasterio
así como territorios en Kabarzeno,
Festoles (Esles) y Paniacos
(Penagos). Firma el documento, entre otros,
el abad del monasterio Sesinando siendo obispo
Kintila. Unos años después este
monasterio se va a ver favorecido por el conde
Gundesindo, probablemente gobernador de estas
tierras cántabras. El documento
es del 30-XI-816 y en él Gundesindo
dona a dicho monasterio diversos territorios
de Cantabria: valle del Pas, Liérganes,
etc. y en el territorio de Castilla dona las
siguientes villas: Sauctus coba (Sotoscueva),
Cornelio (Cornejo), Botares,
Platanos que están entre Ormaza
y Spinosella (Espinosa de los Monteros).

Figura II-5. Zona de acción repobladora del monasterio
de San Vicente de Fístoles hasta el 820.
Y cuatro años después, el 16-II-820,
otro diploma
confirma la donación por parte del obispo
Kintila y de la monja Subildi de una serie de
monasterios de Mortaria (Mortera) e
Iencres (Liéncres) y las villas
de Arce, Crunia, Tulex
y Bo (Boó) al monasterio de
San Vicente de Fístoles. El diploma dice
que los dona a su sobrina Gogina que puede ser
la misma Guduigia que junto con el abad Sesinando
habían fundado el monasterio en el 811.
Por otra parte, un documento del 818 nos informa
de la fundación de San Pedro de Nazaoba
en Liébana, muestra que varios monjes
de la zona de Cervera de Pisuerga - Flavius
y Trasicus de Cerbaria, Arias y Adefonso
- prometen obediencia al abad Argilo.
- Los foramontanos.
Además de estos tres primitivos núcleos de repoblación,
tenemos una noticia de gran importancia para el
momento. Los Anales Castellanos [ACP]
[ACS]
nos informan de que en el 814 "los foramontanos
salen de Malacoria y van hacia Castilla".
Esta noticia tan lacónica hace que actualmente
no se esté seguro del recorrido exacto
de esta migración. Existen varias hipótesis.
Una primera hipótesis puede ser que procedentes
de los valles de Losa, Tobalina, Valdegovia, Añana
y otras tierras alavesas, estas gentes llegaran
a tierras de la Bureba a través de la Morcuera
de los Montes Obarenes.
Otra, que personalmente creo la más verosímil,
es que procedente de las Mazcuerras, al oriente
de los Picos de Europa, pasen al otro lado de
las montañas, desde Cabuérniga y
Cabezón, por la Braña del Portillo
y Reinosa llegan a las comarcas de Bricia y Campóo,
convirtiéndose en foramontanos.
E incluso hay quien como Gómez Moreno, propone
que la Malacoria de la que se habla en los Anales
Castellanos sea una Malacuera cerca de Brihuega,
en Guadalajara, o sea, una inmigración
de alcarreños hacia el norte a causa del
hambre.
Independientemente de cual sea la verdadera, lo que sí es
cierto es que van haber importantes corrientes
migratorias hacia tierras incultas para obtener
nuevas tierras de cultivo y así paliar
la falta de alimentos debida a la superpoblación
y a las malas condiciones climáticas.

Figura II-6. Los foramontanos (814).
Las fortificaciones
Ninguna es la información que nos han dejado las
fuentes sobre los nombres de las fortalezas que
debía de haber en estos territorios. F.
Javier Villalba en su estudio sobre las fortificaciones
de la antigua Castilla propone varios núcleos
como más probables.
Hablando sobre la zona de población centrada en
Taranco, es posible que hubiera fortificaciones
en Castrobarto, Castrogrande y los montes de Ordunte.
Y en la zona de Valpuesta, lugares probables de
fortificaciones serían Astúlez y
Pontecerci (Herrán) entre otras.
De todas formas, aún no existe un sistema
defensivo organizado y capaz de hacer frente a
las aceifas cordobesas. Será más
adelante cuando los reyes asturianos se preocupen
de defender adecuadamente la zona.
De momento, solo cuando los cordobeses tienen problemas
internos es cuando existen movimientos repoblatorios.
Hagamos un repaso de las acciones militares de
los cordobeses entre los años 791 y 822.
792, 'Abd al-Malik ben Mugaith
saquea de Álava. Se dice en [BaMu],
"En 176, 'Abd al-Malik ibn 'Abd al-Wahid
condujo al ejército del príncipe de
Al-Ándalus
al país de los francos y penetró
en la región de Álava, de donde
volvió sano y salvo con el botín
que había logrado".
794,
'Abd al-Karim ben Mugaith saquea de Álava.
En [AlKa].
797,
saqueo de Álava y al-Ailá (Castilla)
llegando hasta cerca de la costa cantábrica.
801,
Muàwiya saquea Álava y al-Ailá
(Castilla), derrota cordobesa en las Conchas
de Arganzón.
803,
'Abd al-Karim ben Mugaith saquea Álava
y Castilla.
806,
Abu 'Utman 'Ubaih Allah saquea las Bardulias
y victoria asturiana en las Hoces del Pisuerga.
En los [AnCom]
se dice "...Albutaman fue muerto en
Pisuerga en la era 843, cuando vino a las Bardulias...",
lo que parece indicar que Abu 'Utman fue asesinado.
816,
'Abd al-Karim ben Mugaith asturianos y vascones
se enfrentan a los cordobeses en Wadi Arun (río
Orón), probablemente en el desfiladero
de Pancorbo.
Sobre este enfrentamiento tenemos varias versiones
que a continuación exponemos.
En
[AlMu] la siguiente
descripción: "Año 200
de la Hégira. En este año fue
la campaña del hayib 'Abd al-Karim ibn
'Abd al-Wahid ibn Mugit con la aceifa contra
el enemigo de Dios Balask al-Yalasqi, señor
de Pamplona. Éste había pedido
ayuda por Al-Ándalus contra los musulmanes
y se le habían reunido los contingentes
cristianos. El emir al-Hakam envió al
hayib 'Abd al-Karim en contra suya, al frente
de un ejército de muslimes, y les presentó
batalla durante trece días, combatiéndoles
sin tregua, hasta que los enemigos de Dios quedaron
desbaratados y emprendieron la huida. Murieron
muchos, entre ellos Garsiya ibn Lupp, hijo de
la hermana de Barmud, el tío materno
de Idfuns; Sanyo, el mejor caballero de Pamplona;
Saltan, el mejor caballero de los Mayus, y otros.
(Los demás) se defendieron de los musulmanes
tras los ríos abruptos y barrancos, a
que se acogieron, obstruyendo sus accesos con
maderos y fosos, que los musulmanes no pudieron
franquear, y, en vista de su impotencia, emprendieron
regreso desde las tierras cristianas a comienzos
de Dzu-l-qada de este año."
Y en [BaMu]:
"En
el año 200 el visir 'Abd al-Karim ben
Mugaith, encargado de la dirección de
una campaña contra los infieles, penetró
en pleno país enemigo y destruyó
sus víveres, instalaciones y cultivos,
arruinó sus poblados y sus plazas fuertes,
de tal manera que se apoderó de todos
los pueblos del Wadi Arun. Entonces los cristianos
(¡Qué Alá los aniquile!),
concertándose, acudieron de todas partes
y vinieron a acampar sobre la otra orilla del
Wadi Arun, cuyas aguas les separaban de los
musulmanes. Al alba, 'Abd al-Karim, a la cabeza
de sus tropas, se dirigió a los vados,
pero los enemigos defendieron cada uno de los
pasajes, mientras los nuestros les respondían
valientemente y como hombres que quieren merecer
el cielo. Luego los cristianos tomaron la ofensiva
y se esforzaron en pasar el río. Los
musulmanes les impidieron el paso primero, y
luego dieron una carga y cayeron sobre ellos
a sablazos y lanzadas. La mayor parte de las
víctimas, cuyo número fue incalculable,
perecieron cayendo en precipicios y aplastándose
los unos a los otros. Después de haberse
servido de sus armas para aumentar las dificultades
del acceso, cavaron trincheras y fosos. Pero
sobrevinieron las lluvias y los cristianos quedaron
sin abrigo, porque destruyeron todas sus obras
de defensa. Mas los musulmanes se hallaron también
en una situación difícil y 'Abd
al-Karim, batiéndose en retirada, entró
victorioso (en Córdoba) el siete de Dzu-l-qada."
A
pesar de estas continuas aceifas, los dos núcleos
del valle de Mena y Valpuesta no parecen haber
sufrido sus efectos, al contrario que Álava,
Castilla (entendiendo Castilla como la zona de
Espinosa de los Monteros y Sotoscueva) y la zona
en torno a Miranda de Ebro.
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