Bardulia. Historia del Condado de Castilla.
Personajes. Detalle de personaje.
Táriq ben Ziyad.[?-h. 720]. Valí de Al-Ándalus (711-714).

General árabe, persa o bereber, las fuentes árabes no se ponen de acuerdo en su procedencia, al servicio del gobernador musulmán del norte de África, Musà ben Nusayr. Atendiendo a la llamada de ayuda de los partidarios del hijo de Witiza, Táriq es enviado con un ejército, en su mayor parte de bereberes, a la Península Ibérica. El número de soldados varía según la fuente árabe que se estudie, 1700, 7000 o 12000.

Táriq desembarcó en Chabal Táriq (Gibraltar) en la primavera del 711 y estableció su base de operaciones en Algeciras. Durante una semana, del 19 al 26 de julio del 711 se enfrentó al ejército del rey visigodo Rodrigo en al batalla de Guadalete. La localización exacta de esta batalla sigue siendo un enigma, para unos se produjo en el entorno de la Laguna de la Janda, en Cádiz, para otros en el campo de Sangonera, entre Murcia y Lorca. Dejando aparte esta cuestión, lo cierto es que el resultado de esta batalla marcará la historia de España. Rodrigo fue derrotado y muerto y con ello se inica el desmorone del reino visigodo y el comienzo de la dominación musulmana sobre la península Ibérica. Poco después conquistó Écija tras una dura batalla.

Desde aquí Táriq dividió su ejército. Encargó la conquista de Córdoba a su lugarteniente Mugaith al-Rumi; envió otro ejército hacia Granada, y otro hacia Málaga, mientras él se encaminó hacia Toledo. La capital visigoda le abrió sus puertas, probablemente porque en ella estaban los partidarios de Agila II. Era ya el 712 cuando Táriq cruza el Sistema Central, para unos por Buitrago, para otros desde Gualdalajara hacia la sierra soriana, conquistando Clunia y Amaya. Mientras tanto los ejércitos enviados hacia Málaga y Granada, tras cumplir su cometido se reunieron y se encaminaron hacia Tudmir (Orihuela, en Murcia) donde derrotaron al conde Teodomiro quien tras la derrota firmó un pacto.

Según la tradición árabe, en este recorrido por la Meseta Norte, Táriq encontró fabulosos tesoros entre los que destacaba la Mesa de Salomón del Templo de Jerusalén. Mientras tanto Musà había desembarcado en la península y se encontró con Táriq probablemente en Toledo. El encuentro no parece haber sido muy cordial ya que Musà exigió a Táriq la entrega de los tesoros encontrados e incluso llegó a atizar a Táriq con un látigo.

En el 713, Musà y Táriq emprenden una nueva campaña dirigiéndose por Medinaceli hasta Zaragoza donde logró la conversión al Islam del dux Fortún Casio, origen de los posteriormente poderosos Banu Qasi. Desde aquí Táriq partió a la conquista de Huesca, Lérida y Tarragona mientras Musà fue hacia Amaya, León y Lugo.

En el 714, el califa de Damasco llamó a su presencia a Musà y a Táriq. Ambos abandonaron la península en el verano del 714 dejando como gobernador al hijo de Musà, 'Abd al-Aziz. Táriq fallecerá olvidado.

© 2008, Javier Iglesia Aparicio