| Bardulia. Historia del Condado de Castilla. |
| Personajes. Detalle de personaje. |
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Íñigo I Arista.[?-852]. Rey de Pamplona (h. 810-852). A pesar de la derrota de Roncesvalles (788), los francos trataron de dominar los territorios vascones desde el reino de Aquitania. Pero su objetivo nunca se completaría totalmente ya que los diferentes núcleos de resistencia vascones que se formaron durante el siglo VIII van a ser unidos por un representante de la familia Iñíguez creándose el reino de Navarra. Íñigo Iñíguez es considerado el iniciado de la monarquía navarra, aunque antes que él ya habían existido algunos caudillos que llevaban el título de rey, como Velasco. Íñigo Iñíguez ganará más tarde el nombre de Arista (Aritza en vasco) por su genio irascible y por la rapidez con que caía sobre sus enemigos. Era hijo del jefe vascón Enneco o Íñigo, cuya viuda Assona contrajo segundas nupcias con el muladí Musà ben Musà, gobernador de la Marca Superior andalusí y miembro de la poderosa familia Banu Qasí de Tudela. A su vez, una hija de Íñigo casó con Musà ben Musà ben Fortún, con lo que los Banu Qasí se convirtieron en los aliados de Íñigo en defensa de su común independencia del poder de Córdoba. Otra de las hijas de Íñigo, Nunila, contrajo matrimonio con el conde aragonés García el Malo. El hecho más importante de este reinado, cuyos acontecimientos están desvirtuados por la leyenda, se produce en tono al 824, año de la segunda batalla de Roncesvalles. La rebeldía de los pamploneses y del conde aragonés García, obligó al rey aquitano Ludovico Pío a enviar una expedición al mando de los condes Eblo y Aznar con el propósito de consolidar su autoridad en la Marca Hispánica. Los francos lograron penetrar en Pamplona. Sin embargo, la retirada se hizo difícil, y en Roncesvalles fueron atacados por ls fuerzas conjuntas de Íñigo Arista, Musà ben Musà y García el Malo. Según las crónicas navarras, el ejército franco quedó en el campo de batalla, junto con la mayor parte de bagales y banderas. Los condes Eblo y Aznar fueron hechos prisioneros. Aznar, que era vascón y tenía parentes y amigos entre los navarros, recobró la libertad, si bien hubo de jurar no volver a hacer la guerra contra Navarra; pero el conde Eblo fue enviado a Córdoba, como regalo a 'Abd al-Rahman II, cuya amistad y alianza solicitaban los navarros contra los francos. Íñigo I murió en el 852, siendo sucedido por su hijo García Iñíguez. |
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© 2008, Javier Iglesia Aparicio |